Chalacos celebraron Fiesta del Corpus Christi 2016
La diócesis del Callao celebró la Solemnidad del Corpus Christi en dos fechas. La primera se llevó a cabo el sábado 28 de mayo, en los exteriores de la Parroquia San Pedro Nolasco, donde acudieron fieles pertenecientes al Decanato IV, de la zona de Ventanilla.
La procesión realizada en horas de la tarde contó con la presentación de diversas alfombras por donde paso la custodia llevada por el Obispo del Callao, Monseñor José Luis del Palacio, acompañado por sacerdotes de las diferentes parroquias de Ventanilla, Mi Perú y Pachacutec.
La Plaza de Armas de Ventanilla fue el escenario para la celebración eucarística y posterior procesión. Dando paso al Santísimo, varias alfombras de flores adornaban las calles, por donde pasaba el cuerpo de Cristo. Asimismo, en el perímetro de la plaza se hicieron presente distintos homenajes ofrecidos por los diversos grupos y hermandades de Ventanilla: Señor de los Milagros, Virgen del Carmen y San Martín de Porres.
Mientras seguían el recorrido tradicional en presencia del Santísimo, los fieles que se congregaron pudieron vivir momentos de reflexión y oración. Recordando, de esta manera, la presencia de Jesucristo vivo en la Eucaristía.
Al día siguiente, en horas de la mañana, en la explanada de la Parroquia “Cristo Liberador”, acudieron fieles de los decanatos I, II y III de la diócesis del Callao.
La ceremonia fue presidida por nuestro Obispo, Monseñor José Luis del Palacio y concelebrada por todo el presbiterado chalaco de la zona. Luego de la liturgia, Monseñor tomó en sus manos la Custodia y recorrió las 10 cuadras de la Avenida “Dominicos”.
“Es muy importante que todo lo que ganes en tu vida lo des en diezmo a tu parroquia y así evitaremos caídas de templos por falta de mantenimiento y ayudaremos a muchos pobres que esperan una limosna. Diezmo y primicias a la Iglesia Santa”, señaló Monseñor José Luis al inicio de su homilía.
Luego exhortó a los presentes a reunirse en grupos de 50: “Lo que debemos hacer en el Callao es reunirnos en grupos de 50 personas para predicar que significa entregar el pan y el vino a quien lo necesita a través del escrute de la Palabra y ofreciendo la Eucaristía”.